Manon Lescaut
«EROTISMO, DELIRIO Y EXPIACIÓN»
Clausura la temporada el drama de Puccini, Manon Lescaut, un título imprescindible. Llena de contrastes, entre lujo y pobreza, deseo y culpa, libertad y pérdida, Manon Lescaut es una ópera vibrante y arrebatadora, donde cada escena late con la fuerza inconfundible de Puccini.
ABAO ha congregado un elenco de encabezado por el tenor americano Michael Fabiano, en el rol protagonista. A su lado la admirable soprano Joyce El-Koury, como Manon Lescaut. El cuarteto protagonista se cierra con el barítono Manel Esteve, que interpreta a Lescaut y Bruno de Simone como Geronte.
La parte musical está a cargo del director Carlo Montanaro, que se pone al frente de la Bilbao Orkestra Sinfonikoa (Orquesta Principal) para sacar el máximo partido a una partitura intensa y emotiva, y con escenas de gran efectividad, como el archifamoso «Sola, perduta, abbandonata»
En el escenario el estreno de una coproducción de ABAO Bilbao Opera y la Fundación Ópera de Oviedo, concebida por Emiliano Suárez que sitúa la ópera en un imaginario inspirado en la estética mafiosa norteamericana de los años 20, en plena era del crimen organizado, la ley seca y los clubes clandestinos. Verismo en clave noir, donde la intensidad emocional de Puccini se filtra a través del código del cine negro, el cómic oscuro y películas como El pingüino, Casino, Cabaret, El gran Gatsby, Batman o Babylon.
Acto I
Es de noche. En la plaza de Amiens, los estudiantes de la ciudad cortejan a las chicas que pasean en busca de compañía. Entre los estudiantes destacan Edmondo y su amigo Des Grieux: este último se siente atraído por Manon Lescaut, una chica muy guapa que desciende de la diligencia con su hermano, sargento de la Guardia del Rey, y Geronte di Ravoir, un anciano y muy rico tesorero general.
Des Grieux se acerca a Manon un momento: se entera de que al día siguiente la joven será conducida, para cumplir los deseos de su padre, a un convento y, abrumado por su belleza, promete oponerse a tal plan. Sin embargo, el viejo Geronte también está enamorado de Manon y ha planeado secuestrarla esa misma noche. Al enterarse de este plan por Edmondo, y aprovechando la distracción de Lescaut en la mesa de juego, Des Grieux convence a Manon de que huya con él en el carruaje que había encargado el propio Geronte. El viejo tesorero se enfurece, pero Lescaut lo consuela: conoce muy bien a su hermana y sabe que pronto abandonará al estudiante, ya que preferirá con mucho las comodidades y las riquezas a una vida de penurias y sacrificios.
Acto II
Tras abandonar al joven y pobre Des Grieux, Manon está viviendo en París con Geronte, rodeada de todo tipo de riquezas. Sin embargo, el lujo y los entretenimientos no la satisfacen; no ha olvidado el amor apasionado del estudiante y le pregunta a su hermano si tiene noticias de él. Lescaut le dice que ha convencido a Des Grieux para que pruebe suerte en el juego: con sus ganancias, podrá volver y vivir con ella. Después de pasar la mañana, como de costumbre, escuchando madrigales, recibiendo clases de música y baile, rodeada de invitados que la admiran y adulada por el viejo Geronte, Manon ve de repente aparecer a Des Grieux. El joven reprende a su amante por su traición, pero pronto vuelve a sucumbir a sus encantos: su abrazo se ve interrumpido por la llegada de Geronte, que sale furioso y no duda en denunciar a Manon. Lescaut la insta a huir, pero Manon se entretiene recogiendo objetos de valor y joyas para llevárselos: llegan los guardias y, ante la mirada encantada de Geronte, arrestan a la joven.
Acto III
Manon, que ha sido declarada culpable, es trasladada al puerto de Le Havre, donde habrá de aguardar que se produzca su deportación. Gracias a un guardia sobornado por Lescaut, Des Grieux cuenta a su amada el plan de fuga que ha organizado su hermano; sin embargo, el intento no tiene éxito y Manon, junto con los demás deportados, se dirige hacia el barco que la llevará hasta América. Tras oponerse en vano a la partida de su amada, Des Grieux suplica al capitán que le deje embarcar con ella. El capitán, movido por la compasión, lo contrata como grumete.
Acto IV
Manon y Des Grieux han escapado de Nueva Orleans y vagan por una enorme y solitaria llanura. Agotada y sedienta, Manon ya no es capaz de continuar. Mientras Des Grieux se va en busca de ayuda, la joven recuerda con dolor su propio pasado. Inmediatamente después, muere en los brazos de su amado.
Luis Gago
Escritor, editor y crítico de música de El País. Codirector del Festival de Música de Cámara de la Beethoven-Haus de Bonn. Prepara habitualmente los subtítulos en castellano para la Royal Opera House, la English National Opera y el Digital Concert Hall de la Orquesta Filarmónica de Berlín.