LUCIA DI LAMMERMOOR
Localización: En Escocia, en el castillo de Ravenswood, en una fecha indefinida del pasado.
ACTO I
La partida
En los jardines del castillo de Ravenswood, Normanno y los habitantes del castillo anuncian la próxima revelación de un arcano. Enrico se muestra furioso porque su hermana Lucia, prometida contra su voluntad con Arturo para frenar la decadencia de la familia Ashton, no quiere aceptar su mano, mientras Edgardo, su enemigo mortal, se está fortaleciendo. Normanno revela que ella está enamorada de un hombre que en el pasado la salvó del ataque de un toro, precisamente Edgardo. Los cazadores confirman la historia de Normanno. Enrico jura apagar el amor de la pareja con su sangre, y los intentos del capellán de frenar su ira no surten ningún efecto.
Al anochecer, Lucia cuenta la historia de un antiguo asesinato por celos en la familia. El cuerpo de la mujer apuñalada estaría en las profundidades de la fuente, y Lucia dice haber visto su espectro. Alisa lo interpreta como un mal presagio y presiona a Lucia para que desista de su amor por Edgardo. Este acude a despedirse de Lucia, pues pretende defender los intereses de Escocia desde Francia. Sin embargo, antes de zarpar quiere pedir la mano de Lucia a Enrico y hacer las paces, a pesar de haber jurado vengar la muerte de su padre con la sangre de esta familia. Los dos amantes intercambian anillos, contrayendo el matrimonio con Dios y el cielo como testigos. Acto seguido, se despiden.
ACTO II
El contrato nupcial
Normanno anuncia la llegada de Lucia ante los invitados a su boda con Arturo Bucklaw. Enrico confía en que el tiempo y las informaciones falsas hayan apagado su amor por Edgardo.
Lucia se detiene en el umbral, mostrando claras señales de desorientación mental, y acusa a Enrico por su inhumano rigor. Ella mantiene su compromiso con Edgardo, a pesar de las falsas nuevas que figuran en una carta que Enrico ha solicitado a Normanno, de la llegada de Arturo y del acoso moral de su hermano.
Raimondo interpreta la falta de noticias por parte de Edgardo como una confesión de infidelidad hacia Lucia, y desacredita el matrimonio de los dos enamorados. Pero sólo invocando a su difunta madre y a su hermano consigue que ella cambie de postura, facilitando que se sacrifique a sí misma por el bien de su estirpe y acepte contrariada el matrimonio con Arturo.
Arturo pregunta por Lucia cuando llega a la recepción que se le ofrece en el castillo. Enrico le explica que la melancolía de Lucia se debe a la muerte de su madre. Arturo está al tanto de los rumores sobre la relación entre Lucia y Edgardo, pero no hay tiempo para dar más explicaciones. Incluso delante de su futuro esposo, Lucia sigue mostrándose reacia a comprometerse y firmar el contrato nupcial.
Justo en el momento de firmar, empujada por Enrico, hay un ruido en la entrada. Entra Edgardo, y Lucia se desmaya. Él acepta las claras señales de remordimientos de Lucia, Enrico se arrepiente de su necedad, y Lucia, Raimondo y Arturo se muestran aterrorizados por los acontecimientos. Alisa y todos los habitantes del castillo deploran el estado de Lucia, pero al final Enrico y Arturo se enfrentan a Edgardo. El capellán impone la paz y el silencio. Después de que Lucia haya firmado el contrato, Edgardo le arroja el anillo de su compromiso mutuo, le exige el suyo y, tras recibirlo, lo pisotea. Todos se vuelven contra Edgardo, salvo Lucia.
ACTO III
La razón perdida
Edgardo, solo, despierta de su melancólico letargo. Oye acercarse a alguien cabalgando, y resulta ser Enrico. Los dos hombres se desafían, dándose cita para un combate cuerpo a cuerpo al amanecer en el cementerio de Ravenswood, mientras resuena la tempestad.
En la gran sala del castillo, se festeja la boda, pero Raimundo llega para contar a todos que en la cámara nupcial Lucia ha matado a Arturo con su propio puñal. El capellán cree que ella ha perdido la razón. Llega Lucia demacrada y despeinada como si fuera un espectro. Reitera su amor por Edgardo, y recuerda sus encuentros amorosos, imaginándose la preparación de su matrimonio con él.
Cuando llega Enrico, se lanza con furia sobre su hermana sin darse cuenta de su estado. Ella se declara víctima de su crueldad y sabe que va a morir. Enrico se arrepiente, una vez más, y pide a Alisa y Raimondo que acompañen a Lucia. Antes de marchar, Raimondo echa la culpa de todo a Normanno.
Por la noche, en el cementerio de los Ravenswood, Edgardo desea que su adversario le mate y espera reunirse en el más allá con sus antepasados. Desde el castillo se acerca una procesión para informar a Edgardo de los terribles sucesos y de las palabras de Lucia. Edgardo quiere verla una última vez antes de su muerte inminente. Al llegar, se encuentra en el umbral con Raimondo, que le comunica la muerte de Lucia. Edgardo dirige una plegaria hacia el alma de su amada y se clava su puñal en el corazón. Ahora estarán unidos en el cielo.