| El 21 de Enero de 2012 a las 20:00 | ||||
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| El 30 de Enero de 2012 a las 20:00 | ||||
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Melodramma tragico en tres actos,
con un libreto de Salvatore Cammarano
sobre la obra de teatro Kabale und Liebe de Friedrich Schiller,
y con música de Giuseppe Verdi
Luisa, hija de Miller (soprano)
Miller, un viejo militar retirado (barítono)
Rodolfo, hijo de Walter (tenor)
Il conte di Walter, nuevo señor del castillo (bajo)
Federica, duquesa de Ostheim, sobrina de Walter (contralto)
Wurm, administrador de Walter (bajo)
Laura, una joven campesina (mezzosoprano)
Un campesino (tenor)
Damas de honor de Federica, pajes, cortesanos, criados, arqueros, cazadores, habitantes del pueblo (coro)
Localización: en el Tirol, durante la primera mitad del siglo XVII
Acto I – El amor
Cuadro 1. En un amanecer de primavera, los habitantes del pueblo tirolés celebran el aniversario de Luisa Miller alabando su belleza. Luisa está enamorada de un joven cazador desconocido, Carlo, lo que preocupa a su padre. Al aparecer Carlo en la celebración, los enamorados declaran sus sentimientos delante de todos. El administrador del castillo, Wurm, enamorado también de Luisa, reclama su mano a Miller, pero éste considera que sólo se la daría si Luisa le amara. El anciano militar resiste las exigencias de que obligue a su hija a aceptar este matrimonio, y declara a Wurm su visión sobre el papel de un padre para con sus hijos. Wurm confirma que las preocupaciones de Miller están justificadas al desvelar que Carlo es en realidad Rodolfo, el hijo del conde de Walter.
Cuadro 2. El conde de Walter también define su idea de las funciones paternas. Walter está inquieto por los amores de Rodolfo con Luisa, ya que ha concertado su matrimonio con Federica, viuda del duque de Ostheim, prima y amiga de infancia del joven Rodolfo, para que le abra las puertas de la corte con sus buenos contactos. Antes de que Rodolfo pueda declarar el amor por Luisa a su padre, llega la duquesa con su séquito. Federica recuerda con agrado su infancia junto con Rodolfo. A pesar de esto, Rodolfo le confiesa que ama a otra, y Federica estalla en ira por su rechazo.
Cuadro 3. Luisa espera ansiosamente la llegada de su amado, y Miller informa a su hija de la verdadera identidad de Carlo y de su matrimonio forzado con la duquesa. Rodolfo, que ha oído las últimas palabras de la conversación, le jura que su amor por ella es sincero y promete frenar a su padre el conde porque conoce un secreto suyo. Irrumpe en la estancia el conde, que acusa a Luisa de seducción y, tras un enfrentamiento con su hijo, ordena arrestar a Luisa y su padre. Sólo cuando Rodolfo amenaza con desvelar el secreto de cómo Walter llegó a ser conde, éste anula las órdenes que había dado.
Cuadro 1. El conde hace arrestar a Miller, y los campesinos informan a Luisa de la detención de su padre. Wurm la obliga a aceptar un trato en nombre del conde: escribirle una carta en la que declare que su interés por Rodolfo era sólo pura ambición, y que a quien ama es a él, Wurm; a cambio, el conde dejará libre a su padre. Luisa, desesperada por el bienestar del anciano, se ve forzada a ceder. Wurm añade que deberá confirmar su amor por él ante Walter y Federica, y mantener el secreto sobre su pacto.
Cuadro 2. Wurm informa al conde de sus gestiones, y Walter le desvela que Rodolfo sabe que ambos, Wurm y Walter, asesinaron al primo del conde para usurpar su herencia. Cumpliendo con su pacto, Luisa declara forzadamente a Federica que no ama a Rodolfo sino a Wurm.
Cuadro 3. Un campesino corrompido por Wurm entrega a Rodolfo la carta de Luisa, que se siente traicionado al leerla. Entra Wurm, y Rodolfo le desafía a un duelo a pistolas, pero el administrador huye en el caos que crea al disparar. Walter finge arrepentirse y da permiso a su hijo para casarse con Luisa, pero al ver a su hijo despechado, le recomienda vengarse casándose con Federica.
Luisa escribe otra carta. Amigas y campesinas intentan consolarla, ocultándole la preparación de la boda de Rodolfo con Federica. Miller, recién liberado, se reencuentra con su hija, y le muestra su emoción por haber renunciado al amor para salvarle. Ella le muestra la carta, en la que avisa a Rodolfo de lo sucedido, y le pide a su amado una última cita a medianoche. Aunque tiene la intención de suicidarse, Luisa cede ante la pena de su progenitor, rompe la carta y propone que ambos se marchen a la mañana siguiente para vivir como pordioseros. Cuando Miller se retira a su cuarto, Luisa se queda rezando. Llega entonces Rodolfo con la primera carta, y Luisa le confiesa que es ella quien la escribió, sin aclarar que fue al dictado de Wurm. Rodolfo pretende tener sed para que Luisa le ofrezca beber de la bebida envenenada que él mismo ha preparado, ya que tenía la misma intención que su amada. Después, tiende la taza a Luisa, que bebe a su vez. Sólo entonces el joven confiesa que ha vertido un veneno en la bebida. Ante la muerte inminente, Luisa se siente liberada de su pacto con Wurm y Walter, y desvela toda la verdad a Rodolfo. Luisa muere; Rodolfo también, pero no sin antes clavar su espada en Wurm, al que da la muerte como castigo, y dejando a su padre contemplar las consecuencias de su maldad.
Jan Nuchelmans