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UD se encuentra en > Ópera > Lucrezia Borgia

Lucrezia Borgia

Gaetano Donizetti

Representaciones

Sábado 22 de Octubre de 2016 20:00h
Martes 25 de Octubre de 2016 20:00h
Viernes      28 de Octubre de 2016     20:00h
Lunes 31 de Octubre de 2016 20:00h

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Iberdrola

FICHA

  Donna Lucrezia Borgia Elena Mosuc  
  Gennaro Celso Albelo  
  Don Alfonso d´Este Marko Mimica*  
  Maffio Orsini Teresa Iervolino*  
  Rustighello Mikeldi Atxalandabaso  
  Don Apostolo Gazella Jose Manuel Díaz  
  Ascanio Petrucci Zoltan Nagy  
  Oloferno Vitellozzo Manuel de Diego  
  Gubetta Belverana
Fernando Latorre  
  Astolfo German Olvera*  
  Jeppo Liverotto Jesús Álvarez*  
       
    Euskadiko Orkestra Sinfonikoa  
    Coro de Ópera de Bilbao  
       
  Director musical José Miguel Pérez Sierra  
  Director de escena Franceso Bellotto  
  Director del coro
Boris Dujin  
       
  Producción Coproducción Teatros de Torino, Bergamo y Sassari*  
       
  *Debuta en ABAO-OLBE    



AUDIO

Maffeo Orsini, Signora, son io
Era desso il figlio mio - Dame Joan Sutherland

DOCUMENTOS

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DOSSIER DE PRENSA

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Dossier

LUCREZIA BORGIA
Melodramma con libreto de Felice Romani sobre Lucrèce Borgia de Victor Hugo, y con música de Gaetano Donizetti

Donna Lucrezia Borgia (soprano)
Gennaro (tenor)
Don Alfonso, duca d'Este (bajo)
Maffio Orsini (contralto)
Don Apostolo Gazella (bajo)
Ascanio Petrucci (barítono)
Oloferno Vitellozzo (tenor)
Rustighello (tenor)
Gubetta Belverana (bajo)
Astolfo (tenor)
Jeppo Liverotto (tenor)


El prólogo se desarrolla en Venecia, y el drama en Ferrara, a comienzos del siglo XVI.


Prólogo

Terraza del palacio Grimani, por la noche.

Gazella, Petrucci, Orsini y los demás alaban las amenidades de Venecia, y dudan de que haya algo en Ferrara que las pueda igualar, pero Gubetta, un español que conoce esta ciudad y su corte ducal, les asegura que sí. El nombre de Lucrezia Borgia, esposa del duque de Ferrara, causa malestar entre los venecianos: Orsini, Vitellozzo, Liverotto y los demás dicen odiarla por sus crímenes, Orsini más que nadie. Cuando quiere explicar el porqué, Gennaro le interrumpe. Mientras éste se echa a dormir, Orsini cuenta cómo después de una batalla los dos oyeron hasta tres veces el vaticinio de su muerte a manos de la Borgia, pero no quieren prestarle importancia y empiezan a bailar, opinando que el temible león veneciano les protegerá contra las maldades de la perversa Borgia. Sin embargo, la imagen del anciano que les hizo el funesto vaticinio persigue a Orsini.

Una máscara encuentra a Gennaro durmiendo. Gubetta, que le ha espiado durante los días anteriores, no entiende el interés que su señora tiene por él para exponerse a ser reconocida. Ella le contesta que eso no lo sabrá nunca, y pide que la deje sola. Sin darse cuenta de que dos hombres la observan, expresa un gran júbilo por haber encontrado al joven. El duque Alfonso ordena a su criado Rustighello que lleve al joven a Ferrara, pero éste le informa de que viajará a esa ciudad al día siguiente. Cuando la máscara se acerca, Gennaro se despierta y expresa su interés por la dama; ella expresa otra vez su gran alegría. Gennaro expresa el amor por su madre, a pesar de no conocerla, y cuenta su triste historia. Muestra una carta anónima que le escribió cuando le ayudó a ponerse al servicio de los Grimani. Gennaro no entiende por qué la desconocida llora y expresa sus deseos de que encuentre a su madre; él insiste en su profundo amor hacia su progenitora. Cuando llega gente, la desconocida intenta marchar y él pregunta por su nombre. Orsini, Vitelli, Liverotto, Petrucci y Gazella, que han reconocido a Lucrezia Borgia, la acusan uno tras otro de sus crímenes. Es sólo ahora cuando Gennaro se da cuenta de la terrible situación.

 
 

Acto Primero
Una plaza en Ferrara, hacia el alba.

Alfonso pregunta a Rustighello por la llegada de Gennaro, que está alojado frente al palacio ducal. El duque ha decidido que Gennaro no saldrá vivo del palacio si entra, como es el deseo de Lucrezia, a pesar de las posibles represalias de los Grimani.

Al terminar su velada festiva, los venecianos salen del alojamiento de Gennaro, y hablan ya de la fiesta siguiente en el palacio Negroni. Todos, salvo Gennaro, reciben bien a Gubetta, invitado él también. Las alusiones a la Borgia molestan a Gennaro, que dice no querer saber nada de ella; quita de una inscripción en un muro la primera letra de su nombre, y se declara responsable en caso de producirse represalias. Los amigos se despiden.

En un encuentro entre Astolfo y Rustighello se demuestra que tanto la duquesa como el duque tienen interés por el joven mercenario, lo que significa que vivirá o morirá.

 

Sala en el palacio ducal, de día.

Rustighello informa al duque de que Gennaro está preso; Alfonso le ordena traer dos copas y estar atento en el cuarto contiguo mientras llega Lucrezia, que ha tenido noticia de la profanación de su apellido y reclama castigo de muerte para el culpable. Cuando resulta ser Gennaro, ella intenta disculparle, pero él insiste en su culpabilidad, y el duque en la ejecución de su condena. Alfonso sospecha que Lucrezia podría estar enamorada de Gennaro. Ella no se atreve decirle la verdad a su marido, así que ni sus juramentos ni sus amenazas surten efecto. Alfonso sólo le deja escoger el modo de la ejecución: por veneno o por la espada. Cuando se presenta el reo, Alfonso, escondiendo sus intenciones, promete libertad a Gennaro, y el soldado considera que se lo merece por haber salvado en el pasado al padre del duque. Alfonso intenta hacerle cambiar de bando, pero Gennaro se considera comprometido para siempre con Venecia y los Grimani. Ni siquiera acepta la recompensa que el duque le ofrece; que beba una copa con él, y que la duquesa sirva de copera, eso sí lo puede aceptar. Alfonso obliga a Lucrezia a que prepare el vino envenenado para Gennaro, pero ella le salva enseguida al proporcionarle un antídoto y dejarle escapar por una puerta escondida.

 
 

Acto segundo
Pequeño patio delante de la posada donde se aloja Gennaro, de noche.
Gennaro reflexiona sobre su relación con Lucrezia, cuando Rustighello llega con unos esbirros para apresarle de nuevo. Él piensa salir ya para Venecia, pero su amigo Orsini le retiene con la propuesta de salir juntos al alba y gozar antes de la fiesta convocada en el palacio Negroni. A pesar de sus presentimientos de una muerte inminente, Gennaro se queda. Rustighello frena a los esbirros cuando quieren hacer preso a Gennaro.

 

Sala en el palacio Negroni, de noche.

Los venecianos cantan alabanzas a los vinos de Madeira y Chipre; Orsini tiene buenas palabras para la Negroni. Gennaro intenta salir fuera, y una vez más Orsini le retiene, esta vez con un brindis. Gubetta se ríe de las pretensiones del poeta; Orsini se molesta con su desprecio. La tensión se disipa al servirse un vino de Siracusa. Orsini canta su brindis, con interrupciones de sus compañeros venecianos dentro de la sala, y fuera por voces y cantos lúgubres. Cuando descubren que las luces de las antorchas se extinguen y que las puertas están cerradas, comprenden que están en grave peligro. Aparece Lucrezia para vengarse de la recepción que los soldados le habían dado en Venecia, con el vino envenenado y los cinco féretros ya preparados para sus cadáveres. Cuando Gennaro reclama un sexto, Lucrezia se da cuenta de la terrible situación. La duquesa manda a todos abandonar la sala para poder estar a solas con Gennaro.

Gennaro pretende compartir el antídoto con sus amigos. Pero si es verdad que no hay suficiente para todos, como dice Lucrezia, todos deben morir, decide Gennaro, y ella antes que los demás por ser la razón de todas sus desgracias. Sólo ahora Lucrezia confiesa que Gennaro es un Borgia, y que ella es su madre. Ante la muerte del hijo, la madre ahora confesa expresa su dolor desgarrador por haber perdido la esperanza de una expiación ante Dios.

Willem de Waal