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La Sonnambula

Vincenzo Bellini

Representaciones

Sábado 23 de Enero de 2016 20:00h
Martes 26 de Enero de 2016 20:00h
Viernes      29 de Enero de 2016     20:00h
Sábado 30 de Enero de 2016 19:00h  
Lunes 1 de Febrero de 2016 20:00h

Patrocina

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

FICHA

  23,26,29 Ene. y 1 Feb. 30 Enero  
       
Elvino Antonino Siragusa Juan A. Sanabria*  
Amina Jessica Pratt* Marina Monzó*  
Lisa Marina Monzó*    
Il Conte Rodolfo Mirco Palazzi  
Teresa Itxaro Mentxaka  
Alessio Jose Manuel Diaz  
Un Notaio Alberto Nuñez  
       
  Bilbao Orkestra Sinfonikoa  
  Coro de Ópera de Bilbao  
       
Director musical José Miguel Pérez Sierra  
Director de escena Pier Luigi Pizzi  
Director del Coro Boris Dujin  
       
Producción Teatro Bolshoi*  
       
 *Debuta en ABAO-OLBE  



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Dossier

LA SONNAMBULA

Melodramma en dos actos, con libreto de Felice Romani basado en La somnambule, vaudeville (1819) de Eugène Scribe y Germain Delavigne, y La somnambule, ou L’arrivée d’un nouveau seigneur, ballet-pantomime (1827) de Jean-Pierre Aumer (sobre el libreto original de Scribe), y con música de Vincenzo Bellini

Il conte Rodolfo (bajo)
Teresa (mezzosoprano)
Amina (soprano)
Elvino (tenor)
Lisa (soprano)
Alessio (bajo)
Un notaio (tenor)

Un pueblo en los Alpes, a principios del siglo XIX.
 

Acto I

Escena primera

En la plaza de la aldea, por la tarde.
Los aldeanos bajan del monte, anunciando la boda de Amina, la ahijada de Teresa la molinera. Sólo Lisa, la posadera de la aldea, está descontenta, porque Amina le ha robado a su amado Elvino, un propietario acomodado. Por su parte, Alessio, enamorado de Lisa, intenta hablar con su amada, pero ella le rehuye. Los aldeanos cantan un himno más formal en honor de Amina. Lisa y Alessio continúan expresando sus respectivos sentimientos, viéndose frustrados los dos en sus deseos amorosos. Amina sale del molino, acompañada de Teresa, para dar las gracias a los cantores y a su madre. Amina y Teresa sugieren a Lisa que acepte los avances de Alessio.
Aparece el notario que anuncia la llegada de un Elvino retrasado por su visita a la tumba de su madre. El notario redacta el contrato de matrimonio que los testigos firman, mientras Elvino regala a Amina un anillo que perteneció a su difunta madre, y un ramo de violetas. El matrimonio confirma su compromiso mutuo, cuando pasa por el pueblo Rodolfo en una carroza de postillón. Al ver que no llegará a su destino antes del anochecer, acepta la sugerencia de Lisa de pernoctar en su posada. Rodolfo reconoce el lugar donde pasó unos años durante su juventud, aunque los aldeanos creen que es un forastero. Entiende que hay una fiesta, y lanza piropos a la nueva esposa, lo que no gusta ni a Lisa ni a Elvino. Rodolfo explica la razón de su viaje: tiene que comunicar que el hijo desaparecido del difunto señor del castillo vecino todavía vive.
Teresa hace señal de que los aldeanos tienen que ir a casa, porque cuando se pone el sol suele aparecer un fantasma. Rodolfo su muestra incrédulo.
El viajero prefiere retirarse a descansar, y también los aldeanos van a su casa. Sólo Amina y Elvino quedan atrás, y después de una escena de celos y recriminaciones, se despiden reconciliados.


Escena segunda

En un cuarto de la posada, por la noche.
Rodolfo se encuentra a gusto en la aldea. Lisa entra en su cuarto para decirle que el alcalde le ha reconocido como conde y señor de la aldea, y que todos están deseosos de agasajarle con una serenada. La posadera se comporta de manera formal, pero Rodolfo intenta tratarle de modo más pícaro. Al oír ruídos de fuera, Lisa se esconde en una armario, dejando caer un pañuelo.
Entra Amina, sonámbula, a través de la ventana. En su sueño habla con su prometido Elvino. Rodolfo piensa despertarle, pero cambia de parecer cuando Amina extiende su mano para que la dé un beso. Mientras cierra la ventana, Lisa sale del cuarto. Amina sueña con la ceremonia sagrada; Rodolfo lucha con sus tentaciones carnales. Cuando el viajero decide salir del cuarto por la puerta, oye voces y termina saliendo por la ventana.
Entran los aldeanos en el cuarto para homenajear a Rodolfo, pero en lugar del conde encuentran a Amina. Alarmados, se acercan corriendo Lisa, Elvino y Teresa. Las voces terminan despertando a Amina, que no sabe dónde se encuentra. Todos le acusan de infidelidad. Amina intenta defenderse, pero Elvino, con el apoyo de todos, rompe el compromiso. Cuando Teresa encuentra el pañuelo de Lisa, lo pone en el cuello de Amina. Todos se marchan, dejando a solas a la molinera y su hija adoptiva.

 
 

Acto II

Escena primera

En un bosque, por la mañana.
Los aldeanos se dirigen al castillo para oír el testimonio del conde Rodolfo, puesto que podría disculpar a la desgraciada Amina.
También ella, acompañada de su madre, se encuentra en el camino, pero le falta el coraje de presentarse ante Rodolfo. Cuando se acerca Elvino se esconde, pero termina con insistir sin éxito en su inoncencia.
Los aldeanos oyen que Rodolfo ha despejado todas las dudas y ha declarado inocente a Amina. Elvino se da cuenta de que se ha equivocado, y quiere marcharse, pero Amina, apoyada por Teresa, le ruega que se apiade de ella. Pero Elvino le quita el anillo a Amina, aunque no puede marcharse.


Escena segunda

En la aldea.
Aunque Lisa tiene nuevas esperanzas de ganarse Elvino, Alessio intenta convencerla que esto no tiene sentido. Los aldeanos entran, opinando que Lisa será en breve la esposa de Elvino, lo que sorprende tanto a la propia Lisa como al frustrado Alessio.
Efectivamente, cuando llega, Elvino declara a Lisa que quiere reanudar su anterior compromiso con ella. Pero en el momento en que se dirigen a la iglesia, aparece Rodolfo explicando que fue en estado de sonambulismo como Amina entró en su cuarto. Elvino no se fía de las explicaciones del conde por interesadas. Teresa pide que hagan menos ruido para que Amina pueda descansar, y todos se marchan.
Cuando Lisa argumenta que es más digna del amor de Elvino que Amina, porque a ella no le han descubierto en una situación comprometida, Teresa saca el pañuelo que encontró en el cuarto de la posada. Entonces Lisa se sonroja hasta tal punto que despierta sospechas en los aldeanos, atónitos sin saber qué pensar. Elvino se desespera; Rodolfo no disculpa a Lisa.
Al pedir una prueba, Amina sale de la ventana del molino, sonámbula. Todos se callan para no despertarla. Al acercarse a los aldeanos se puede oír que desea reconciliarse y casarse con Elvino. Aunque ya no tiene el anillo, le queda el ramillete de violetas. Elvino no puede aguantar tanta sinceridad; Rodolfo le empuja a colmar sus deseos. Elvino devuelve el anillo al dedo de Amina; Teresa, animada por Rodolfo, le abraza. Cuando despierta, Amina se da cuenta de su buena suerte. Todos se dirigen a la iglesia para celebrar, por fin, la boda.