Un molinero, al morir, deja a su tercer hijo como único legado un astuto gato. Éste, le intenta consolar prometiéndole que le sacará de la pobreza. Utilizando su ingenio y por medio de divertidas artimañas, conseguirá un gran palacio para su amo, engañando al ogro que habita en él y finalmente la mano de la princesa. Este sencillo argumento da pie a una colorista e imaginativa puesta en escena. |